CAMINO 4
PACHAMAMA. PARA PERSONAS QUE QUIEREN SANAR SU RELACIÓN CON LA VIDA Y LOS ANIMALES
Un espacio para personas afectadas por el maltrato animal, por amenazas hacia sus animales o por un dolor profundo ante el sufrimiento de otras formas de vida.
¿Has tenido que aguantar humillaciones o agresiones en silencio solo para evitar que maltrataran a tu animal?
¿Creciste viendo cómo maltrataban a los animales en tu infancia y notas que ese trauma se te quedó grabado en los músculos en forma de alerta constante?
Este camino puede acompañarte si has vivido violencia relacionada con un animal, si presenciaste maltrato durante tu infancia o si el sufrimiento animal te afecta profundamente y no sabes cómo sostener lo que sientes.
A veces se trata de una imagen que viste, de una experiencia que viviste o de algo que observaste durante tu infancia. Otras veces es una sensibilidad que siempre te ha acompañado y que se activa cada vez que ves sufrir a un animal.
Cuando ves sufrir a un animal, ya sea en directo, en redes, en conversaciones, sientes algo profundo. Puede ser tristeza. Puede ser rabia. Puede ser una sensación de impotencia que te parece demasiado grande para soportar.
Reconectar con los animales, sostener lo que sientes ante su sufrimiento y transformar tu relación con la vida desde el respeto y la coherencia
Si el sufrimiento animal te afecta profundamente, si quieres transformar esa sensibilidad en conciencia y acción, o si necesitas comprender y elaborar una experiencia de maltrato, este espacio puede ayudarte a sostener lo que sientes sin quedarte sola ante la impotencia.
Tu sensibilidad ante el sufrimiento merece ser escuchada
Muchas personas que llegan aquí piensan:
Quizás estoy siendo demasiado dramática o dramático
Debería poder ignorarlo como hacen los demás
¿Y si sencillamente me estoy volviendo exagerada?
No puedo vivir con este dolor cada vez que veo algo
Algunas señales de que un animal puede necesitar ayuda
- El animal muestra miedo hacia una persona concreta
- Cambios de comportamiento (ansiedad, sumisión, agresividad)
- Falta de cuidados básicos o negligencia
- El animal es usado como forma de control emocional
- Amenazas hacia el animal en momentos de conflicto
- El animal evita espacios o personas específicas
- Prioriza tu seguridad y la del animal.
- Observa y anota hechos concretos sin añadir interpretaciones.
- No confrontes a la persona responsable si eso puede aumentar el peligro.
- No te expongas a una situación de violencia para intentar rescatar al animal sin apoyo.
- Busca orientación en una protectora, un servicio veterinario, los servicios municipales, la policía o el organismo competente de tu zona.
- Si existe peligro inmediato, contacta con los servicios de emergencia.
No necesitas tener todas las respuestas ni resolverlo todo sola para pedir orientación y empezar a actuar con responsabilidad.
Cuando un animal es amenazado o utilizado para controlar, castigar o generar miedo dentro de una relación, también puede formar parte de una situación de violencia hacia la persona que convive con él.